-hey Seth- me dijo Collin- recuerda que mañana comenzamos las clases y deberías acostarte temprano.
-si, si como sea- lo único que deseaba en ese momento era salir de ahí y tener un momento de paz, además de conocer los alrededores de mi nueva casa- te estás pareciendo a mi madre...-como si no recordarla fuera fácil... Me giré y salí por la puerta.
Afuera estaba frío como me gustaba. Recuerdo cuando era pequeño, en las noches frías mi madre me cubría con el edredón, yo lo hacia a un lado cuando ella salía de la habitación. Caminé hasta el lago, había una roca muy grande, salté y me senté en ella. Por qué tenía Collin que recordarme a mi madre. Ella era la mejor madre que habría pedido, era tan servicial siempre decidida a ayudar con su pelo negro y sus ojos canela que aveces podían ser acosadores, o así me parecía hace algunos días cuando todo en mi vida podría haberse llamado normal, con una absurda monotonía, pero vaya que extrañaré las travesuras de Max y Alex, esta ultima era encantadora, también extrañaré llevarla a sus clases de ballet, y dejar a Max en el fútbol de camino a mis clases de piano. Sentía una ira incontrolable por no poder seguir los consejos de papá.
Era una ira que ni yo ni nadie podría controlar, el despedirme de los seres que amo ese era el precio que tenia que pagar, solo recordar el rostro de mamá cuando me fui sin explicación. Cuando me di cuenta del fuego que ardía dentro de mi miré hacia el lago y la explicación sería que el agua hervía...mierda pero como eso podía estar ocurriendo, traté de calmarme y lo logré saque de mi cabeza a mi antigua familia y traté de comprender como rayos eso podía ocurrir. Mientras mi ira se calmaba así fue dejando de hervir hasta que quedó muerta como si nada hubiera sucedido. La confusión empezó a preocuparme y de momento, mi cuerpo se encontraba encima de la piedra pero mi mente había volado hasta un lugar que reconocí de mi vida pasada.
En mi mente fueron pasando las imágenes necesarias para saber que era lo que sucedía , cuando volví a mi tenia una explicación muy convincente de que ocurrió hace unos segundos y qué tenía que hacer con ello. Pero como diablos podría yo hacer todo eso. En mi visión estaba levantando el agua del lago y se acumulaba encima, en el aire. Me habían dicho que tendríamos dones, pero como esperar esto.
Intentarlo no me haría daño o eso creo, me concentré en lo que debía hacer, o mejor decir lo que intentaría hacer, me paré en la roca y levanté el brazo para así ver que podría lograr, así lo hacían en la televisión y era de lo mas raro, pensar en esto solo me recordaba a mis queridos comics de los x men.
Tal y como lo había visto en mi revelación el agua del lago se elevó, genial, esto si que me gustaba... pero mierda que cansancio me provocaba todo esto. Era muy inexperto, bajé el brazo que había levantado y el agua volvió a su posición. Si podía controlarlo mejoraría cada vez más, pero la cuestión era, solo sería el chico que te ataca con agua eso sería un poco gay. en ese momento me fui de mi mismo y tres imágenes más me rondaron en la cabeza: en la primera me vi a mi mismo levantando la gran roca en la que estaba parado, en la segunda estaba controlando algo... fuego, pero que rayos... y en la tercera estaba creando algo así como una corriente de aire de forma circular. Cuando volví a mi suspiré, si! al menos no sería Poseidón o algo así como un sireno.
Estaba lo suficientemente cansado como para irme a la cama, es más eso haría. Salté de la gran roca y me dirigí a la puerta de entrada, en la sala de estar no quedaba nadie me dirigí sigilosamente a la cocina, era antigua lo mas nuevo que había en ella era el refrigerador, en medio de la habitación había una mesa de metal sobre ella situados casi en el techo colgaban sartenes de todos los tamaños, el refrigerador se encontraba del lado izquierdo de la sala, que hambre tenía. Caminé hasta el refrigerador y lo abrí tomé el jugo y busqué un vaso por los gabinetes, después de abrir cuatro de ellos encontré el indicado, tomé un vaso y lo llené, devolví el jugo al refrigerador, busqué en la despensa las frituras y tomé unas pringgles. Subí las escaleras y me dirigí a la habitación de Collin.
La luz estaba apagada, ya se había ido a la cama, así que caminé un poco más y abrí la puerta de mi habitación, adentro era tan grande y solo para mi, mi mundo. Abrí la puerta corrediza de mi armario y empecé a desempacar la poca ropa que había escogido para mi huida. En eso deje mi pijama afuera que era un pantalón a cuadros azul y un t-shirt negro de cuello en v. me puse el pijama y prendí mi estéreo en un volumen en el que solo yo lo oiría. Me senté en la cama y empecé a comerme mis pringgles. Cuando terminé fui al baño para lavarme los dientes. Me acosté y me deje sumir poco a poco en la inconsciencia .

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